Para leer con audífonos.
Cada capítulo trae una pista de banda sonora original. La música no narra ni explica: te lleva por debajo. Tensión, calma, vértigo, contención. La eligen los oídos antes que la cabeza.
Veintitrés capítulos. Cinco voces. Una familia que parece tener todo lo que una comunidad admira — hasta el día en que Grace Holloway desaparece junto al lago. Lo que empieza como una búsqueda termina abriendo años de silencio que nadie quiso escuchar. Banda sonora original. Expediente digital. Un QR por capítulo.

Una novela sobre todo lo que una comunidad elige no mirar — incluso cuando está a la vista de todos.
Los Whitmore son la familia que cualquier comunidad querría tener. Modélica. Visible. Querida. Todo eso cabe en una fotografía de domingo — hasta el día en que Grace Holloway desaparece junto al lago, y la búsqueda empieza a tirar de un hilo que nadie quería tocar.
Veintitrés capítulos. Cinco voces. Lo que el lector cree saber en la página cien no se parece a lo que cree saber en la página trescientos.
No es una novela sobre lo que pasó. Es una novela sobre lo que estaba a la vista de todos y, aun así, nadie nombró.
¿Cuántas veces puede una persona ver la verdad frente a sus ojos y elegir no mirarla?
Con audífonos, el libro respira contigo. Sin audífonos, también. La novela funciona sola — la música solo decide qué intensidad emocional quieres sentir mientras lees.
Cada capítulo trae una pista de banda sonora original. La música no narra ni explica: te lleva por debajo. Tensión, calma, vértigo, contención. La eligen los oídos antes que la cabeza.
El libro funciona igual de bien en silencio. La historia no depende del audio — el audio depende de la historia. Tú decides cuánta experiencia quieres sumarle a la página.
Veinticinco piezas musicales originales, expediente digital interactivo y objetos físicos que prolongan la escena. La página sigue siendo la página: todo lo demás se descubre con el libro en la mano.
Una muestra. Tres instrumentales atmosféricos, quince segundos cada uno. La banda sonora completa viaja con el libro: cada QR abre lo que el capítulo necesita.
Estos extractos de 15 segundos son apenas una muestra. La banda sonora completa viaja dentro del libro físico — y se descubre capítulo a capítulo, no se anticipa. Acceso por QR del libro.
Existe un expediente digital interactivo que prolonga la novela. Solo se abre con la contraseña que aparece dentro del libro. No hay forma de adivinarla — hay forma de leerla.

¿Qué hay adentro? Correos, chats, audios y archivos recuperados que reorganizan lo que el lector cree haber entendido. Cada documento es una pieza del expediente — no un anexo: una continuación.
¿Cómo se abre? Escribe la contraseña que descubres en el libro. Si la tienes, entra. Si no, no.
Cosas pequeñas que se acumulan. Cada uno aparece en una escena específica. Cada uno carga lo que los personajes no se permiten decir en voz alta.
Silencio Sagrado nace de la unión entre dos formas de observar el mundo: la mirada estratégica de Christian y la sensibilidad humana de Bettina, sumadas al amor de ella por los thrillers.
Juntos construyen una historia donde la fe, el poder, el silencio y la manipulación se entrelazan en una comunidad que parece tranquila, hasta que el lector descubre que la tranquilidad también puede ser una forma de encubrimiento.
Esta no es solo una novela sobre secretos. Es una novela sobre las personas que los protegen. Tal como en las historias en las que están basados todos los capítulos.
Antes de reservar el libro, léelo por donde empieza. Solo el prólogo — el resto lo dejamos cerrado hasta que llegue a tus manos.
La escena de apertura completa. Cuatro páginas que no se entienden del todo hasta llegar al final del libro — y por eso vale la pena empezar por aquí.
Cada pieza pertenece al expediente. No grita "merch": susurra "alguien lo escondió". Sobrio, pesado, incómodo y, sí, también vendible — pero esa parte la dejamos sin subrayar.
La tienda abre con el lanzamiento del libro. Marca lo que te interese y te avisamos apenas esté disponible — los productos más pedidos se imprimen primero.
Caja sellada con el libro, separadores, boletín del caso, sticker pack y una carta del expediente. Pieza única numerada — el corazón de la colección.
Tapa dura. Numerada. Firmada a mano por Bettina y Christian. La copia que se guarda y no se presta.
Negro lavado, pesado, sin estridencia. Para gente que entiende el chiste sin que se lo expliquen.
El sello del templo donde todo pasó. Discreta. Sólo lo reconoce quien leyó.
Frase tipográfica negra sobre crema. Provocadora sin gritarlo.
Tres palabras que cierran un capítulo. Tipografía Tandelle, rojo apenas legible.
Algodón crema, fit holgado. La opción suave del catálogo.
Rojo Faro. La pieza que se nota sin pedir permiso.
Negro mate. Discreta y pesada.
Dad cap negro. Bordado del sello en hilo crema, apenas visible.
Lona pesada. Sello CONFIDENCIAL impreso a mano. Aguanta el libro entero adentro.
Cerámica mate negra. Sello Faro Sagrado en blanco. Para el café del lunes.
Cerámica blanca con cita en rojo del capítulo 22. La taza que no se regala.
Humo, madera vieja y papel quemado. La escena del altar, en miniatura.
Papel crema, sello Faro en lomo. Para escribir lo que no se dice.
Tela bordada, cierre con cinta. Para que el libro viaje sin marca de uso.
Set de 4. Diseñados como etiquetas de archivo policial. Cada uno con una pista del libro.
Set de 6. Objetos del expediente: vitral, frasco, flor seca, carpeta, anillo, cruz.
Doce stickers troquelados. Sellos, frases, símbolos del libro. Pegan donde no deben pegar.
Réplica del cartel municipal de búsqueda de Grace Holloway. Papel envejecido. Para enmarcar.
Dieciséis códigos esperan adentro. Cada uno abre una pieza del expediente — audio, documento, imagen o video — diseñada para complementar exactamente la escena que el lector acaba de leer. No se enumeran aquí: el primer descubrimiento es parte de la experiencia.
Los QR no son anexos. Aparecen en el momento exacto de cada capítulo. Algunos antes de la escena. Otros después. Cada uno tiene su tempo: prolongan, no interrumpen.
Algunos lectores escanean todo. Otros guardan los códigos para releerlos más tarde. Otros nunca los abren. El libro funciona con cualquiera de los tres modos — la página sigue siendo el corazón.
Durante los primeros tres años desde el lanzamiento, las piezas del expediente sólo están disponibles para quien tiene el libro físico. Después, el archivo se abrirá — pero quien lo descubra entonces ya conocerá el desenlace.
"La reputación no era su escudo.
Era el altar donde todos nos arrodillamos."
— Silencio Sagrado
Reserva ahora y recibe acceso anticipado a la banda sonora completa, la carpeta digital interactiva, y un descuento de lanzamiento. Cierre de preventa: TBA.